El estrés en los programadores está literalmente volviéndolos locos


Ser un programador en la actualidad, debe ser uno de los mejores empleos tanto en el aspecto monetario como en seguridad laboral, pero puede ser increíblemente dañino para la salud mental. Dos cosas están sucediendo que literalmente están volviendo locos a los programadores.

Lo primero es algo conocido como el síndrome del impostor. Esto ocurre cuando estás totalmente convencido de que todos los demás programadores con los que trabajas son más inteligentes, más talentosos y más habilidosos que tú. Vives con el miedo de que la gente descubrirá que tú en realidad eres un completo fraude y que tu inteligencia, tus habilidades o logros son simple apariencia.

Las mujeres programadoras confiesan frecuentemente que padecen el síndrome del impostor, y esto no es ninguna sorpresa. Este síndrome fue documentado por primera vez por los psicólogos Dr. Pauline Rose Clance y el Dr. Suzanne Imes como un problema particular de las mujeres exitosas. También es el tema central de una serie de libros de autoayuda orientados hacia las mujeres. Pero cada vez más programadores varones dicen sentirlo también.

Estas personas tienden a aplicar estándares extremadamente altos a sí mismos, pero no a los demás. El síndrome del impostor es común en las profesiones donde el trabajo es revisado por pares. Escribir software es tan sólo un campo de tantos, especialmente escribir software de código abierto donde cualquier persona puede ver el código y modificarlo.


Del 'Impostor' al 'Verdadero Programador'

La trampa del síndrome del impostor es que los programadores piensen que necesitan trabajar más para llegar a ser lo suficientemente buenos. Eso significa pasar más tiempo programando - todo el que sea posible - y asumir una cada vez mayor cantidad de proyectos.

Esa sensación se denomina el síndrome del verdadero programador, llamado asi a causa de un post que causó furor en Reddit. El verdadero programador vive sólo para programar. big_al11, autor del post, lo explica así:

¡Un verdadero programador es alguien que ama programar! Le encanta tanto que pasa todo su tiempo haciéndolo... El verdadero programador no lo considera realmente un "trabajo"...

Un programador no es un verdadero programador si no se ofrece a trabajar voluntariamente de 60 a 80 horas semanales (recuerda, sin compensación monetaria adicional) Simplemente, porque es "divertido"... Todo esto está arraigado en la cultura de esta industria.

Que de los programadores se espere que trabajen extenuantes largas horas no es algo nuevo. Pero la idea de que lo estén haciendo por su propia cuenta y gusto sí es nueva.

Por ejemplo, hace una década, durante la burbuja de Internet, un libro llamado "La Marcha de la Muerte" se convirtió en un best seller. Documentó cómo las excesivas horas de trabajo para los programadores los condujeron a problemas de salud. Se llegó a la conclusión de que la mala gestión de proyectos era la culpable.

En el 2004, programadores demandaron a Electronic Arts con respecto a sus horas extras y ganaron un acuerdo de $15 millones.

Años más tarde, en el 2010, se hizo viral la historia de una mujer casada con un programador que trabajaba para Rockstar Games. Se conoció cómo la empresa esperaba que sus programadores trabajaran 12 horas al día, 6 días a la semana durante meses o años, dañando la salud de algunos de ellos debido al estrés.

Para el 2011, el movimiento del verdadero programador ya estaba tomando fuerza. Ese año una discusión aparecida en la red social de programación StackExchange causó un revuelo tremendo, cuando un individuo preguntó: "Yo no programo en mi tiempo libre. ¿Esto me hace un mal desarrollador?"

La conclusión general fue que se puede ser un buen desarrollador si solamente se trabaja durante las horas normales de trabajo, pero que "los más grandes desarrolladores programan durante sus horas libres también".

Más no siempre es mejor

Esta idea tiene una validez cuestionable. Los estudiantes de Stanford calcularon cuánto tiempo una persona puede pasar programando de manera realmente productiva. Aunque no debería ser una sorpresa, determinaron que trabajar demasiado reduce la productividad. Los programadores con exceso de trabajo tendían a producir menos código de alta calidad, cuando trabajaban 60 horas por semana, en comparación a personal con poca carga de trabajo, cuando trabajaban 40 horas por semana.

Todo esto no ha impedido que el síndrome del Impostor/Verdadero Programador siga tomando fuerza. Y han habido algunas historias realmente tristes en el camino.

Por ejemplo, hace un año aproximadamente, el programador corporativo Kenneth Parker escribió un post en su blog, el cual tituló "Conocí a un programador que estaba completamente loco".

Hablaba de un compañero suyo que trabajaba tan duro, que tuvo "una crisis mental completa".

"Él era una de las personas que había visto trabajar más duro en esta industria. Con frecuencia se quedaba horas extras para trabajar en proyectos; siempre estaba disponible cuando gerencia necesitaba a alguien presto a trabajar todo el fin de semana... Su voluntad de esforzarse para hacer un trabajo es lo que más les gustaba. Sin embargo, su productividad no fue tan buena cuando fue a parar a un manicomio."

Recientemente, el ingeniero de software de New Relic, Nick Floyd, ha comenzado a escribir y hablar sobre algo que llama el Equilibrio de la Vida del Nerd. Después de confesar que una vez sufrió el síndrome del impostor, ahora cree que la felicidad del nerd se produce al encontrar un trabajo que ame realmente. Él escribe:

"Estar en New Relic es un desafío, duro y asombroso al mismo tiempo, pero nunca ha sido un trabajo para mí. Antes de unirme, había adoptado algunas creencias sobre que el trabajo siempre tenía que ser trabajo, que a menudo era frustrante, y que la vida era el escape de las frustraciones en el trabajo. ¡Pero era totalmente lo contrario! La vida es impresionante cuando esta cosa llamada 'trabajo' se convierte en otra manera de expresar las pasiones de tu vida."

Finalmente, el usuario de Reddit citado líneas arriba nos ofrece una conclusión al tema verdaderamente para enmarcar:

"Realmente deseo que viviéramos en una sociedad donde no nos definíéramos tan fuertemente por nuestros trabajos cotidianos y que donde trabajar hasta la muerte no fuese visto como una virtud."

Vía | Business Insider